Inteligencia territorial · Entre Ríos

Cómo se hace una industria en Entre Ríos

Doce gallinas, un taller de elásticos, un pequeño molino arrocero. Un mapa de la industria entrerriana por localidad y la historia de cómo crecieron las empresas que hoy más empleo dan.

Mapa industrial de Entre Ríos por localidad y cantidad de establecimientos de cada cadena de valor
Establecimientos industriales por localidad y por cadena de valor. El color indica la zona.
1.057establecimientos industriales relevados.
106localidades con al menos una planta.
27.300personas ocupadas, como piso.
6 de cada 10plantas tienen hasta diez personas.

Una industria que ya existe

Cuando se habla de desarrollo industrial en Entre Ríos, la conversación suele empezar por las inversiones que podrían llegar. Este informe empieza por el otro lado: por la industria que ya está, dónde está y cómo llegó a ser lo que es.

El Observatorio Productivo de Arará ordenó la información de 1.057 establecimientos industriales con actividad reciente y la ubicó por localidad. Después reconstruyó el origen de unas treinta de las cien empresas que más personas ocupan. El resultado es un mapa y un patrón: la gran mayoría de las industrias grandes de la provincia nació chica y nació acá.

El mapa

Cada círculo es una localidad. El tamaño indica la cantidad de establecimientos y el color, la zona. Se puede filtrar por cadena y tocar cada localidad para ver sus cadenas, los insumos que más declaran sus plantas y lo que producen.

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Una industria de empresas chicas

Seis de cada diez plantas tienen hasta diez personas. Solo 27 superan las doscientas, pero esas 27 reúnen casi cuatro de cada diez puestos de trabajo.

Tamaño de la plantaEstablecimientosPersonalParte del empleo
Hasta 10 personas6362.63110%
De 11 a 503206.89625%
De 51 a 200747.04826%
Más de 2002710.72339%

Casi la mitad de los establecimientos vende fuera de la provincia (494, el 47%) y 123 exportan (el 12%).

Las cien empresas más grandes reúnen unas 18.200 personas, dos tercios del total. El otro tercio del empleo se reparte en más de novecientas plantas.

Cualquier política industrial para Entre Ríos tiene que servirle a la fábrica de diez o treinta personas, no solo al gran proyecto.

Dónde está la industria

ZonaEstablecimientosPersonalExportan
Costa del Uruguay52714.03458
Interior Paraná–Diamante–Nogoyá2404.53114
Costa del Paraná2236.64138
Centro508229
Norte91030
Sur81.1674

La costa del Uruguay concentra la mitad de los establecimientos: cítricos y madera de eucalipto en Chajarí, Villa del Rosario, Concordia y Federación, y la mayor parte del empleo avícola.

El dato menos conocido está en el interior. Crespo es la cuarta localidad industrial de la provincia. Junto con General Ramírez, Viale, Seguí, María Grande y Nogoyá forma un bloque que tiene más plantas que toda la costa del Paraná.

LocalidadEstablecimientosPersonalExportan
Paraná1494.67622
Chajarí1081.0056
Concordia771.8036
Crespo661.2165
Gualeguaychú572.1048
Concepción del Uruguay491.6448
Villa del Rosario405973
General Ramírez364671
Nogoyá276683
Urdinarrain264252

Las cinco primeras localidades concentran el 43% de los establecimientos. En el otro extremo, 41 de las 106 localidades tienen una sola planta industrial.

El norte y el sur de la provincia casi no tienen industria registrada: menos de diez establecimientos en cada zona.

Dos maneras de ser una cadena

Cadenas de valor de la industria de Entre Ríos por cantidad de establecimientos, y mapa por localidad
Las trece cadenas de valor identificadas, por cantidad de establecimientos, y su distribución en el territorio.

La cadena de carnes ocupa 6.330 personas en 48 plantas: 132 personas por planta en promedio. Solo la faena de aves reúne unas 4.500 personas en 11 establecimientos: 9 venden fuera de la provincia y 8 exportan. Es una cadena concentrada, integrada y organizada, que decide en conjunto. Contando también los frigoríficos chicos y las fábricas de chacinados que trabajan para el mercado local, tres de cada cuatro puestos de trabajo de la cadena están en plantas que exportan.

La metalmecánica tiene 256 plantas y 3.953 personas: 15 por planta, y la mitad de sus talleres tiene cinco personas o menos. La madera, 194 plantas y 4.786 personas. Son las dos cadenas con más establecimientos de la provincia y las dos más dispersas: muchas empresas chicas, poca información compartida y menos peso como sector.

CadenaPlantasPersonalPor plantaVenden fueraExportan
Metalmecánica2563.9531541%9%
Madera, muebles y papel1944.7862557%9%
Otros alimentos1062.5602440%12%
Frutas, cítricos y empaque741.8422573%14%
Química, farmacia y plástico701.8942760%20%
Minerales no metálicos556151115%5%
Carnes (aves, bovinos, cerdos)486.33013269%27%
Alimentos balanceados421.5433733%14%
Lácteos398102138%5%
Textil y cuero397902041%5%
Software y electrónica33258848%15%
Bebidas297882728%10%
Molinería y arroz268963477%42%

Por planta: personas ocupadas en promedio. Venden fuera: parte de las plantas que vende en otras provincias.

La cadena más volcada hacia afuera es la del arroz y la molinería: tres de cada cuatro plantas venden fuera de la provincia y cuatro de cada diez exportan. En los registros, la que menos sale es la de minerales no metálicos, porque ahí figuran sobre todo las plantas de hormigón y materiales que trabajan para la construcción local. El envío de arenas entrerrianas a Vaca Muerta cambió por completo el peso de este sector fuera de la provincia, pero esa actividad casi no figura entre los establecimientos industriales.

Cómo empezaron

Las historias que siguen son las que cuentan las propias empresas en sus sitios y en entrevistas publicadas.

Las Camelias (San José). Empezó en 1936 con doce gallinas. Hoy la conduce la cuarta generación de la misma familia.
FEPASA (Concepción del Uruguay). La formó en 1964 un grupo de productores avícolas. Al año siguiente hizo su primera faena: "de los peladeros al frigorífico".
Gross (General Ramírez). Fabrica remolques, semirremolques y carrocerías desde 1968. Sigue en manos de la familia Gross y ocupa a más de cien personas.
Hermann (Gualeguaychú). En 1973 era un taller de reparación y cambio de elásticos. Fabricó su primer acoplado en 1994 y se mudó al parque industrial en 1999.
Petropack (Paraná). Trabaja en envases desde 1988. Construyó su primera planta propia en 1997, en el parque industrial, y hoy tiene cinco.
Trembecki (Crespo). Un inmigrante que reparaba heladeras a kerosene fundó en 1973, con sus hijos, una fábrica de refrigeración.
Litoral Colchones (Chajarí). Su dueño vendió colchones más de veinte años antes de abrir la fábrica, en 2005.
Aserradero Ubajay. La familia empezó forestando en 1972, instaló el aserradero en 1989 y sumó el secado de madera en 2003.
Dos Hermanos (Concordia). Más de 65 años atrás era un pequeño molino arrocero familiar.
Cooperativa Arroceros de Villa Elisa. Nació en 1974, después de reuniones en el galpón de uno de sus fundadores.
Fadel (Pronunciamiento). En 2004 un grupo de pequeños empresarios se unió para criar pollos y cerdos. En 2012 inauguró su planta de faena.

Lo que se repite

Empezaron con poco y en su lugar. Ninguna de estas empresas llegó instalada: se hicieron en la localidad donde hoy están.

Muchas vendían o reparaban lo que después fabricaron. Conocían el producto y al cliente antes de comprar la primera máquina.

Crecieron sumando eslabones. En la avícola el camino es casi siempre el mismo: granja propia, alimento balanceado, incubación y faena.

El parque industrial coincide con el salto de escala. Varias cuentan el traslado al parque como el momento en que la empresa cambió de tamaño.

Asociarse funcionó. Cooperativas y grupos de productores están en el origen de varias de las plantas más grandes.

Las que ya habían llegado ayudaron a otras. Fadel reconoce en su propia historia el apoyo de la familia de Las Camelias.

Se cayeron y volvieron a empezar. Un concurso de acreedores, la crisis de 2001: casi todas tienen un momento en el que pudieron desaparecer.

Llevó décadas. Entre el origen y la escala actual pasan de treinta a noventa años, y más de una generación.

Detrás de estas historias aparecen tres rasgos que no dependen del lugar ni del rubro: mentalidad empresaria, capacidad de superación y de sacrificio, y habilidad para conseguir financiación.

Seis ideas para impulsar la industria entrerriana

1. Organizar los sectores. Donde hay una cámara fuerte, las empresas deciden juntas y aprenden unas de otras. Donde no la hay, cada una aprende sola, a prueba y error. Fortalecer las cámaras, empezando por darles información de su propio rubro, es política industrial.
2. Completar los eslabones que faltan. Chapa, perfiles y bulones en la metalmecánica; bolsas, film y cajas en la avícola: según declaran las propias plantas, los insumos se repiten de una a otra. Saber cuáles se compran afuera y cuáles podrían hacerse acá es el primer paso para desarrollar proveedores.
3. Dar lugar donde crecer. Parques y áreas industriales con servicios, empezando por las localidades donde ya hay concentración de plantas.
4. Formar empresarios y acompañar al que empieza. Que quienes ya recorrieron el camino acompañen a los que arrancan, y que nadie tenga que aprender a los golpes lo que otro ya resolvió.
5. Acercar el financiamiento. No alcanza con que el crédito exista: hay que saber encontrarlo, armar el proyecto y dar garantías. La empresa chica necesita ayuda para formular y alguien que la acompañe ante el banco.
6. Una política para cada zona. No es lo mismo agregar valor a la madera en la costa del Uruguay que desarrollar proveedores en el interior o llevar la primera transformación al norte y al sur.

Las historias de las empresas provienen de sus sitios institucionales y de entrevistas publicadas.